Bienvenidos a mi reto “30 días desenchufada”

Mucha gente de mi entorno a la que le comentaba que iba a hacer este reto pensaban que consistía en algo así como encerrarme en una cabaña en medio de un bosque, sin luz ni cobertura, aislada de toda civilización, y que a los treinta días volvería con barba y camisa a cuadros de leñador… Nada más lejos de la realidad.

Por eso he creído conveniente explicar exactamente en qué consiste el reto y no dejar a la imaginación de cada uno para que se monte su película.

El reto es mucho más sencillo que todo eso. Trata, en esencia, de retroceder al año 2000 donde no existían las Redes Sociales, las plataformas de streaming para ver series y pelis, etc., y lo más emocionante que te podía pasar en el móvil era recibir un SMS del chic@ que te gustaba, el cual había que descifrar como si de un jeroglífico se tratase, pues teníamos un número de caracteres limitados y había que acortar las palabras lo máximo posible para poder contar todo lo que queríamos en un solo mensaje y no pagar por el segundo.

Os preguntaréis quién en su sano juicio quiere renunciar hoy en día a poder ver series ilimitadas, escribir mensajes de forma indiscriminada a todos sus contactos de forma gratuita y no perderse nada de lo que pasa cada segundo en Facebook o Instagram. Pues, en mi caso, se debe a una necesidad de demostrarme a mí misma que puedo vivir desenchufada y ser más consciente del momento presente que vivo cada día, las personas que me rodean y todos esos pequeños detalles de la vida que pasamos de largo a menudo por el ritmo frenético de la sociedad moderna.

En el apartado «Sobre Mí» te cuento con más detalle las circunstancias que me han creado esta necesidad de consciencia plena, por si te interesa profundizar un poco más en mi historia.

¿En qué consiste exactamente el reto?

Consiste en estar 30 días sin usar aplicaciones como WhatsApp, Instagram, Facebook, o cualquier otra red social que te mantiene alejad@ del momento presente y te hace perder la concentración de lo que te encuentras realizando en la actualidad, sea tu trabajo, la comida con tu familia, un cafe con amigos, o la simple lectura de un libro.

Otra distracción que voy a suprimir son las series y películas, tanto de plataformas de streaming, como las que tengo almacenadas en mi disco duro externo o mis DVD’s.

Las cosas que voy a añadir a mi rutina son el ejercicio físico, una buena alimentación, el habito de lectura, tanto lúdica como de crecimiento personal, y el habito de la meditación para conseguir una mayor consciencia plena del momento presente.

Dentro de los nuevos hábitos quiero incluir el de llevar un diario escrito donde volcar mis pensamientos, emociones y anécdotas del día a día. En paralelo a este diario escribiré una entrada en el blog, cada mañana, donde transcribiré las mismas palabras para que podáis ir siguiendo mi progreso y acompañarme en este viaje, que sé va a marcar un antes y un después en mi vida.

¿Qué voy a hacer para mantenerme desenchufada?

El día 31 de agosto por la tarde desinstalaré de mi móvil todas las aplicaciones de redes sociales y mensajería instantánea. Vamos que solo recibiré y realizaré llamadas, y lo utilizaré como cámara de fotos.

Quitaré el cable de antena de la TV, el cable de conexión del router y el Amazon TV Stick y los llevaré a casa de mi madre para evitar al máximo la tentación de volver a conectarlos.

Se que muchos estaréis pensando ahora mismo «seguro que no desinstala nada, o si lo hace se lo puedo volver a instalar». Obviamente no puedo pedir a nadie que me crea, tampoco hago esto para que me crean, es algo que hago por y para mí, y si miento solo me engaño a mi misma, por lo que seré la única perjudicada en todo esto.

Solo mis familiares y amigos serán testigos de primera mano que podrán comprobar que estoy desenchufada. Y sinceramente, a mí con ellos me vale.

¿Voy a hacer alguna excepción?

Solamente dos.

La primera será para publicar cada día la entrada que corresponda en el blog contando mis avances, los cuales ya estarán plasmados en mi diario y no me llevará más que unos minutos.

Y la segunda será una App de meditación que uso y requiere de conexión a internet en el móvil. Es pero esto que desinstalo las otras apps en vez de desconectar simplemente los datos móviles.

Dicho todo esto solo me queda transmitiros que tengo MIEDO. No soy una superwoman ni pretendo serlo. Tengo miedo a perderme cosas, momentos, conversaciones interesantes, echar de menos en exceso a mi gente, incluso que mis relaciones sociales puedan verse afectadas por este periodo de desenchufe, pero sé que todo ese miedo puede convertirse en una gran FORTALEZA, que quizá me pierda unas cosas pero descubriré y apreciaré otras, se romperán mis relaciones sociales que no merecían realmente la pena y se reforzarán las que sí lo valen, no perderé momentos…crearé otros de mayor calidad e intensidad.

Os espero en mi Blog…